UN NUEVO ESCENARIO TRAS EL COVID-19

Fotografía Juan Silva 2017

Todo parece indicar que habrá un nuevo escenario una vez pase el periodo de desescalada -actualmente la palabra de moda-, posterior al confinamiento provocado por la alerta sanitaria de la pandemia por Covid19. Y surgen un montón de preguntas del tipo: ¿cómo volveremos a relacionarnos en los espacios públicos?, ¿cómo volveremos a la playa, cómo estaremos en los chiringuitos y en las segundas residencias? ¿Cómo será la vuelta a los teatros y a los locales de entretenimiento?

En el mundo flamenco, lo que ha venido ocurriendo hasta ahora es que los artistas, además de crear una asociación nacional –UNIÓN FLAMENCA– para ejercer de Loby en los centros de decisión, y por supuesto defender sus reivindicaciones y ejercer sus derechos, han usado las redes sociales para estar al día y conectados. Y tan conectados. Han sido tantos los conciertos, las canciones creadas en cooperación, en equipo, que no es material discreto sino continuo, como arena de playa, imposible de contar. Múltiples manifestaciones y propuestas que han aparecido en sitios como Facebook, Instragram, Jitsi meet, Zoom, Twiter, YouTube,…., cientos de convocatorias para seguir presentes.

Y está muy bien, genial. Como si los artistas se estuvieran reinventando, aprovechando para ello las herramientas virtuales y online disponibles. Recursos remotos que han permitido y permiten tener una actualidad viva y creativa en los medios. También hay que decir que a los tocaores, aunque cada vez se use menos este sustantivo y más el de guitarristas, este periodo está siendo malo para trabajar pero bueno para estudiar. A la sonanta siempre le faltan horas.

J.L. Ortiz Nuevo y Pedro Barrero // Foto Inma López 2020

Por poner algunos ejemplos, pidiendo disculpas a quien no esté entre ellos (no estarán todos los que son pero los que están, sí son, o como se diga), encontramos a la bailaora malagueña Carmen González que publicita en facebook sus clases de baile, el buen amigo José María Castaño que mantiene encendida la llama de los Caminos del Cante, o el cantaor jerezano Ezequiel Benítez que ha realizado algún encuentro flamenco desde la aplicación Zoom, con la temática «Flamenco, Espiritualidad y Emociones». También José Luis, el maestro Ortiz Nuevo, que en YouTube o desde Facebook también deja sus máximas en cuarteta o su interpretación como cómico flamenco. Más de una nos ha iluminado alguna mañana o tarde sombría de Covid-19. Por ejemplo La Cavilación 22ª:

En pasando lo peor
Convendrá mirar palante 
Aunque perdure el dolor.

Radio Almaina de Granada, con las emisiones semanales de Extampas Flamencas del buen aficionado Curro del Realejo que acaba de sacar el cuarto programa del Confinamiento; por otra parte, la primera programación en línea ha sido la del Círculo Flamenco de Madrid, presidido por Carlos Martín Ballester; y nuestro admirado Antonio Canales acaba de lanzar el Flamenco Vacuna Fest, una iniciativa altruista lanzada por el bailaor trianero para recabar fondos destinados a las investigaciones que se están desarrollando a contrarreloj para encontrar una vacuna para el coronavirus a través de la campaña #YoMeCorono; además, los abundantes vídeos individuales o colectivos de artistas creando, ejecutando y desarrollando su talento. Incluso la XXI Bienal de Flamenco de Sevilla, prevista para septiembre de este año, se retransmitirá en streaming, o sea, online y a distancia, nada de presencial. Quizás todos estos sean ejemplos escasos, para lo que ha sido y sigue siendo la actividad frenética del mundo artístico flamenco en las redes, pero ya comentamos que no están todos porque sería imposible.¿Qué nos espera a partir de ahora?

El flamenco, cuando no está en los grandes escenarios, basa su fundamento en la transmisión y la emoción, el contacto y la proximidad, la expresividad y una cierta catarsis colectiva. Porque quizás sea difícil, a corto plazo, volver a los grandes teatros con estrenos absolutos y llenos a rebosar con todo el papel vendido. La desescalada cultural llega pero con muchas dudas ya que se permitirá, por fases y en un primer momento, solo ocupar un 30% del aforo. La patronal del sector, a través de Jesús Cimarro, presidente de FAETEDA, la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza, afirma que “es una buena noticia, pero no tan buena que sea con un tercio. Los números son inviables, no nos planteamos abrir con esa capacidad y se lo vamos a explicar a los expertos”. También explica que “no es lo mismo el teatro de calle, que los festivales, los teatros privados o los públicos”. Un espacio escénico privado puede funcionar a un 60 o 70 por ciento de ocupación pero difícilmente a un tercio. Desde la misma federación indican como incongruente que en la segunda fase se puedan abrir las iglesias al 50% y los teatros a un tercio. O que 35 niños puedan volver a una aula de siete por cuatro donde estarán más apiñados que en un teatro. En fin, que nunca llueve al gusto de todos.

Foto Curro del Realejo 2019

Los gurús mediáticos auguran un cambio en las relaciones del trabajo, donde se impondrá con fuerza las formas del teletrabajo. También el cambio a un nuevo paradigma económico y social, más bueno y más humano. Como diría Chacón, Don Antonio, no me habrías de conocer, porque he echao distinto genio, más cariñoso y más bueno. Dicen, además, que esta situación excepcional de alarma que vivimos nos enseñará a mirar el mundo de otra manera, estableciendo nuevas prioridades en nuestros sistemas de valores.

Y mientras, envueltos en la nostalgia de recordar aquellos momentos de vida flamenca. Una reunión, un encuentro inesperado, un día redondo. Huellas imperecederas en nuestra memoria, transitadas con el vehículo de la forma de ser y estar flamenca. ¿Será posible mantener las distancias, aquellas que eviten el riesgo, o nos dejaremos contagiar? ¿cómo las mantendremos siendo flamencos? ¿cómo trasmitir el ángel, el duende, cómo dar el pellizco si tenemos que estar separados dos metros? Frente a los gurús que crean tendencia y generan corrientes de opinión, podemos vaticinar desde esta isla flamenca que volveremos a sentir piel a piel la pulsión de un bordonazo, de un tacón en la tarima. Del grito inapelable del decir flamenco. En eso estamos.

Foto unaislaflamenca 2018

4 pensamientos sobre “UN NUEVO ESCENARIO TRAS EL COVID-19”

  1. Gracias Antonio por tu reflexión sobre el momento que atravesamos. Humilde como el flamenco cabal, haciendo un plano general de la situación, descriptivo, sin dar lecciones, sin pretensiones de iluminado experto en todo que tanto abunda en esta crisis. Se agradece.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *